Marcos De Romedi, representante de Yara México
Hacer frente a los retos de la inseguridad alimentaria tiene un lugar esencial dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030; sobre todo, en un panorama en el que, para garantizar el progreso de la humanidad, es necesario priorizar el cuidado del suelo.
Mejorar la productividad agrícola de forma sostenible, con el objetivo de cubrir la creciente demanda de alimentos, será posible si todos los actores de la cadena trabajamos hacia un objetivo en común: el resguardo de la salud del suelo. Además de ser el recurso natural clave para la producción alimentaria, debido a que en él se produce el 95 por ciento de los alimentos(1), el suelo también es el segundo reductor de carbono más importante para mitigar el calentamiento global, después de los océanos.
Debido al papel fundamental que el suelo tiene, es necesario que todos reconozcamos su valor y nos involucremos activamente en su cuidado. Al mantener la salud de los suelos, nos estamos protegiendo colectivamente ante los efectos del calentamiento global y la potencial falta de alimentos. Actualmente el 38 por ciento de la superficie de la tierra a nivel mundial está destinada a la producción alimentaria(2), una cantidad importante, considerando que cualquier disminución en esta extensión, tomaría hasta mil años para formar 1 cm de suelo(3) apto para cultivar.
Afortunadamente, estamos ante un panorama en el que cada vez somos más las empresas del sector que somos sensibles frente a la necesidad del cuidado de los suelos y, junto a los productores y miembros clave de la cadena agroalimentaria, estamos promoviendo prácticas agrícolas sustentables. Ejemplo de ello son la rotación de cultivos, adopción de sistemas de mínima labranza, siembra de cultivos de cobertura, nivelación de suelos y reincorporación de materia orgánica. Otro claro ejemplo de esto, y en donde aportamos como compañía, es en el uso de fertilizantes minerales de alta eficiencia y con baja huella de carbono que, junto a un amplio conocimiento de nuestros suelos, acompañamiento técnico y tecnologías de agricultura de precisión, logren aumentar la productividad y rentabilidad del agricultor, de manera sustentable con el medio ambiente. En Yara, nos emociona formar parte de esta transformación de la agricultura que estamos promoviendo en colaboración con aliados que también persiguen la misma ambición.
A través de estas prácticas, y mediante el fomento y apoyo para que el número de mujeres y productores jóvenes aumenten y se sumen a la transformación de la agricultura, visualizamos un futuro sostenible y próspero para toda la sociedad, en el que podremos cubrir el incremento del 50 por ciento en la demanda de alimentos previsto para el 2050 por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).
La agricultura regenerativa es una de las pocas vías con la cual se pueden afrontar los retos de la cadena de valor alimenticia al enfocarse en la rehabilitación del suelo aumentando la productividad de los sistemas, contribuyendo así al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Siendo una compañía comprometida en cultivar un futuro alimentario positivo para la naturaleza, seguiremos acompañando a los productores para que destinen sus esfuerzos en este camino, donde se visibilice su trabajo como guardianes y cuidadores de los suelos.
(1) https://elpais.com/sociedad/repensemos/2023-01-09/capturar-el-co-y-convertirlo-en-un-aliado.html
(2) https://www.fao.org/sustainability/news/detail/es/c/1279267/