Los reportes trimestrales de la banca mostraron un crecimiento moderado en una de las carteras que es clave para la expansión de su negocio, pero también de manera colateral para la creación de más empleo: la empresarial.

Tanto autoridades como directivos del sector financiero reconocen que el primer trimestre no fue lo que se esperaba, pero hay confianza que en este segundo trimestre –que avanza a paso veloz–, las cosas empiecen a cambiar, ya que de lo contrario el panorama de la economía se podría complicar más y quedar lejos, lejos de lo que se tiene previsto con todas las implicaciones.
En medio de la desaceleración económica, los datos del IMSS vuelven a poner la duda sobre las expectativas que se tienen para la economía este año si se lograrán o se tendrá un “frenón” más profundo y es ahí, en donde todos los planes del gobierno que han sido hasta ahora en papel se tienen que activar sí o sí.
Por lo pronto, entre los empresarios ya corre por un lado que el tema de los gasoductos anunciado por la secretaría de Energía que lleva Luz Elena González, va más avanzado de lo que todo creemos, y es más, ya varios están en el análisis de cuánto tendrán que invertir y sobre todo los materiales que deben comprar para cumplir con lo que se requiere para esos proyectos; en el caso de la Ley de Infraestructura, en la que participó la secretaría de Hacienda, a cargo de Edgar Amador, también todo indica en los próximos días estará listo el reglamento para que se pueda poner en marcha estas inversiones, en donde las Afores podrán analizar en qué quieren invertir, lo que dinamizará más la actividad económica para el cierre del año.
Y pese a que el ánimo empresarial no atraviesa su mejor momento y las señales externas siguen marcando incertidumbre, el empleo formal todavía resiste. Y eso, en cualquier economía, sigue siendo el termómetro más difícil de maquillar.
Al pasado 30 de abril, el Instituto Mexicano del Seguro Social que lleva Zoé Robledo reportó 22 millones 748 mil 603 puestos de trabajo registrados. No es un dato menor: se trata de la tercera cifra más alta desde que existe registro y, más relevante aún, la más alta para un mes de abril, tomando en cuenta que fueron vacaciones escolares.
Pero quizá el dato más importante está en la calidad de esos empleos. El 86.9 por ciento son permanentes y sólo el 13.1 por ciento eventuales. Es decir, las empresas todavía están apostando por mantener estructuras laborales estables en un entorno donde muchos esperaban una mayor cautela.
Más aún: los puestos permanentes alcanzaron 19 millones 763 mil 238 trabajadores, también la cifra más alta para un abril. Y ahí es donde aparece la verdadera lectura económica y en la que empresarios han volteado a ver y comentado: que hay dudas, pero también ven la luz al final del túnel en varios temas.
Y es que cuando las compañías comienzan a ver nubarrones serios, lo primero que hacen es frenar contrataciones permanentes. El hecho de que el empleo fijo siga creciendo habla de empresas que aún consideran sostenible la operación, el consumo y parte de la demanda interna. Claro, tampoco se trata de cantar victoria.
El crecimiento del empleo ya no trae la velocidad de otros años y algunos sectores muestran claros signos de agotamiento. La manufactura exportadora enfrenta menor dinamismo; la construcción comienza a resentir la conclusión de grandes obras públicas y el consumo privado empieza a moderarse por tasas todavía altas y menor liquidez.
Sin embargo, México sigue teniendo un soporte que otros países quisieran en este momento: un mercado laboral que no se ha roto.
Porque mientras haya empleo formal, hay consumo. Mientras haya nómina, hay crédito. Mientras exista estabilidad laboral, la banca mantiene menor morosidad y las empresas conservan margen para invertir, aunque sea con cautela y como dijo alguno, “poquito, pero crecemos”.
Hasta ahora, el mercado laboral mexicano ha demostrado resiliencia. Pero la resiliencia también tiene límites. Y en economía, como en las finanzas, hay una diferencia enorme entre resistir y crecer. Ojalá nos toque pronto lo segundo.
Puebla y sus vuelos
Y no, no me refiero a los vuelos en helicóptero declarados recientemente por el gobernador Alejandro Armenta que dice, para eso está esa alternativa para moverse en la ciudad o en sus giras, más bien a que por fin están trabajando en que Puebla sea uno de los principales destinos turísticos de ciudad del centro del país.

Primero, ya logró que la capital poblana sea sede del Tianguis Turístico 2027 y ahora Volaris, la aerolínea a cargo de Enrique Beltrarena, iniciará operaciones 12 nuevas rutas desde el Aeropuerto Internacional Hermanos Serdán a partir de junio.
Se trata de vuelos nacionales a Aguascalientes, León (Bajío), San Luis Potosí, Tuxtla Gutiérrez, Villahermosa, Huatulco, Puerto Vallarta, Los Cabos e Ixtapa-Zihuatanejo, así como Houston, Los Ángeles y Nueva York (Newark), como destinos internacionales.
Lo anterior, mediante acuerdo con el Grupo Mundo Maya, dirigido por el general Tonatiuh Velasco Bernal, que administra el Aeropuerto Internacional Hermanos Serdán, con incentivos que contempla reducciones en la Tarifa de Uso de Aeropuerto (TUA) de hasta el 40 por ciento durante el primer año.
Armenta Mier ha buscado el fortalecimiento de la conectividad aérea de Puebla, fomentando descuentos en servicios aeroportuarios, agilización en inspección de equipaje y arrendamiento de espacios por un periodo de hasta tres años, aplicables a aerolíneas que establezcan nuevas rutas o incrementen frecuencias, medidas que le han funcionado.
Desde luego, la cercanía con la Ciudad de México también ayuda a que sea considerado por turistas nacionales e internacionales a visitar por carretera, pero las salidas de la ciudad siempre congestionada pueden incrementar hasta en dos horas un trayecto carretero que es cercano, sumado a la inseguridad en esa vía, que haría aún más atractivo tener más alternativas turísticas de fin de semana; ahí si el dar servicios en helicóptero podría ser una buena alternativa. Por lo pronto, algo en esa materia de turismo, están haciendo bien.
Aseguradoras en el centro
Esta semana, la industria aseguradora tiene su tradicional encuentro anual, y hay que decirlo, por ahora la “bala pasó cerca” al dar una pausa para que legisladores, autoridades y el gremio se pongan de acuerdo en el tema de la regulación que se quiere aplicar y en la que incluyen a un segmento importante, que se ve difícil pueda regularse, que es la industria de los hospitales privados, ya que poner tope de precios o algo parecido podría significar un problema.

La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) que preside Pedro Pacheco, tiene claro que hay que trabajar en fomentar la prevención vía los seguros; en el caso de gastos médicos mayores que fue y sigue en el centro de atención este año por el incremento en los precios; las exclusiones y quejas porque adultos mayores tienen ya pólizas impagables, es un tema que requiere un trabajo en conjunto entre autoridades, legislación e iniciativa privada, propuestas hay, el hecho nos dicen es justo encontrar el punto en que todo pueda avanzar.
Por lo pronto, esta semana es la Convención y los Riesgos, Oportunidades y Futuro será el tema central del encuentro, que igual tiene mesas técnicas, que nuevos datos sobre cómo el seguro está siendo cada vez más contratado por jóvenes, siempre y cuando se ofrezcan alternativas vía digital, como bien reportó en un estudio Capgemini en donde también tiene datos interesares que el 60 por ciento de futuros clientes está dispuesto a dar datos personales si recibe opciones de coberturas personalizadas y rentables.
Éxito de Mifel
Mayo es un buen mes para Mifel que lleva Daniel Becker y es que además de que ha posicionado al banco entre los 10 mejores, la emisión de obligaciones subordinadas no preferentes, no acumulativas y no convertibles (Tier 1) por un monto de 300 millones de dólares, pinta para ser todo un éxito.
Y es que de acuerdo con quienes conocen la operación, la demanda ha superado las expectativas que se tenían y una vez que se concrete la transacción en los siguientes días, el banco tendrá una de las bases de capital más sólida y pura, de alrededor del 24 por ciento, con lo cual, se espera una nueva e intensa etapa de crecimiento.
Mientras se habla de menor crecimiento de la economía, incertidumbre por el T-MEC y temas de inseguridad, inversionistas confían en los planes futuros de Mifel, y sobre todo de la fortaleza de sus operaciones y del sector bancario mexicano. Buen panorama.
Por lo pronto, la moneda está en el aire.