Moneda en el Aire

Firme relación entre México y EU

Larry Rubin, presidente de la AMSOC, propuso avanzar hacia un Tratado de Lucha Contra el Crimen, inspirado en la lógica de cooperación que durante décadas ha guiado la integración comercial de América del Norte.

La cena anual de la American Society of Mexico (AMSOC) volvió a demostrar su capacidad de convocatoria. En una noche patrocinada por Actinver de la familia Madero, BBVA que tiene al frente a Eduardo Osuna, HSBC, Banamex donde fue, por cierto, la primer semana de Edgardo del Rincón al frente, Banco Azteca que preside en el consejo de Administración Alejandro Valenzuela, entre otras empresas, logró reunir a cientos de invitados entre empresarios, políticos, exfuncionarios y líderes de opinión, consolidándose como uno de los espacios de diálogo más relevantes de la relación bilateral México-Estados Unidos.

Ronald Johnson (Ilustración de Laura Mancilla)

Sin embargo, en una velada donde prácticamente todos los reflectores estaban alineados, hubo una ausencia imposible de ignorar: la del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson. Los organizadores habían confirmado su asistencia, pero horas antes se informó que tuvo que regresar a Washington para atender asuntos relacionados con la agenda bilateral. Su explicación llegó mediante un breve mensaje en video, suficiente para enviar un saludo, aunque no para sustituir el peso político de una presencia física y que hay que decirlos, muchos esperaban la foto con él, principalmente políticos porque peleaban las mesas cercanas a la mesa principal.

Larry Rubin (Ilustración de Laura Mancilla)

La ausencia del diplomático contrastó con la amplia representación de otros sectores. Larry Rubin, presidente de la AMSOC, y el director general del organismo, Enrique Huesca, destacaron que la invitación se extendió a todas las fuerzas políticas.

La respuesta fue visible. Entre los asistentes destacaron dirigentes y legisladores principalmente del PRI y del PAN, encabezados por Alejandro Moreno y Jorge Romero, además de figuras como Kenia López Rabadán, Ricardo Anaya, Alejandro Moreno, Lilly Téllez, Rosario Robles, Manuel Añorve, Rubén Moreira, Sergio Mayer, por mencionar algunas, que eran los más sonrientes.

También acudieron representantes empresariales, entre ellos José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Eduardo Coello, director de Visa para la región y uno de los principales patrocinadores del mundial, así como integrantes de la comunidad binacional que tradicionalmente acompaña las actividades de la AMSOC.

Pero más allá de la lista de invitados, el mensaje central de la noche corrió a cargo de Rubin, ya que frente a un entorno en el que la seguridad se ha convertido en uno de los temas más sensibles para la inversión y el desarrollo económico, propuso avanzar hacia un Tratado de Lucha Contra el Crimen (TLCC), inspirado en la lógica de cooperación que durante décadas ha guiado la integración comercial de América del Norte.

La propuesta seguramente abrirá debate, ya que el momento es clave, las denuncias en contra de funcionarios mexicanos es un tema legal, que parece pocos han entendido que se trata de política.

Por lo pronto, Rubin argumentó que ningún país puede enfrentar solo un fenómeno trasnacional como el crimen organizado, el lavado de dinero o el tráfico ilegal. Para él, la cooperación en seguridad debe alcanzar niveles similares a los logrados en materia económica.

Así, la cena del 250 aniversario de la independencia estadounidense dejó dos mensajes claros: la capacidad de convocatoria de la American Society sigue intacta y el sector empresarial busca mantener espacios de interlocución con todas las fuerzas políticas. Aunque, paradójicamente, la conversación más comentada de la noche terminó girando alrededor de quien no llegó a la mesa; ya habrá otros encuentros para quienes buscaban la foto con él, que eran muchos.

Reconocimiento a Alejandro Soberón

Mientras muchos siguen viendo a los conciertos como simple entretenimiento, en Nueva York acaban de reconocer que detrás de esa industria hay una poderosa herramienta de desarrollo económico y social.

Alejandro Soberón (Ilustración de Laura Mancilla)

El próximo 9 de junio, el Council of the Americas entregará su Medalla de Oro a Alejandro Soberón, fundador de OCESA y Grupo CIE, por haber convertido a México en una escala obligada de las grandes giras internacionales y por construir un ecosistema de espectáculos de clase mundial.

El reconocimiento no es menor. La Medalla de Oro es el máximo galardón de la organización fundada por David Rockefeller y en años anteriores ha distinguido a figuras como Jamie Dimon, Laurence Fink, Agustín Coppel, Gina Díez Barroso, Albert Bourla y Carlos Rodríguez-Pastor.

Pero quizá el legado más recordado de Soberón no esté en un escenario. Durante la pandemia, el Centro Citibanamex y las instalaciones del Hipódromo se transformaron en uno de los hospitales temporales Covid más importantes del país, demostrando que la infraestructura privada también puede ponerse al servicio de las emergencias nacionales.

El premio reconoce al empresario, pero también a una visión que ha puesto a México en el mapa mundial del entretenimiento y la responsabilidad social.

La otra cara de Coca Cola

Rodrigo Feria (Ilustración de Laura Mancilla)

Es una de las marcas más conocidas en el mundo, y la vemos en todos lados y más esta semana como patrocinador oficial del Mundial de Futbol, pero Coca Cola que en México tiene al frente a Louis Balat, también se ha enfocado desde hace tiempo en trabajar en todo el país vía su Fundación que lleva Rodrigo Feria para dotar de agua y programas de educación ambiental a las escuelas públicas del país.

El viernes en la noche, conjugaron tanto la fiesta mundialista con una cena que cerró la gira del trofeo oficial, y en la que estuvieron presentes los directivos de la marca a nivel regional, empresarios que también han contribuido a este programa de escuelas y desde luego, futbolistas como Hugo Sánchez o el campeón del mundo Roberto Carlos.

Pero lo más importante, desde luego es que en un país donde se discuten grandes inversiones en infraestructura, resulta paradójico que millones de estudiantes aún enfrenten una carencia tan básica como el acceso al agua. Según la SEP, 14 por ciento de las escuelas públicas de nivel básico carecen de agua potable, estamos hablando de alrededor de 17 mil escuelas, una realidad que afecta a más de 3.4 millones de niñas, niños y jóvenes.

La falta de agua no solo representa un problema sanitario; también se traduce en ausentismo, interrupción de clases y, en muchos casos, deserción escolar, especialmente entre las adolescentes.

Por ello, iniciativas como Escuelas con Agua, de Fundación Coca-Cola México, cobran relevancia y es que alcanzar mil planteles con sistemas de captación pluvial demuestra que la colaboración entre iniciativa privada, gobierno y padres de familia puede generar soluciones concretas donde más se necesitan.

HSBC, buena escuela

Pues todo indica, que, por fin, encontraron al que será el nuevo director en México de Mastercard, luego de la salida de Mauricio Schwartzmann y es que ya en el sector financiero felicitan a Sidney Massunaga quien ocupó diversos cargos en HSBC que hoy lleva Jorge Arce.

De hecho, se comenta en la industria que desde que está al frente de HSBC, tiene muy buena mano, ya que anteriormente Pablo Elek salió del mismo banco a dirigir Scotiabank; Juan Parma está en su natal Argentina, al frente del banco Macro, por mencionar algunos, por lo pronto, todo indica que los cambios en Mastercard están a la orden.

Por lo pronto, la moneda está en el aire.

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