Geoeconomía

Estrategias para enfrentar los aranceles

Molina Larrondo propone cinco acciones concretas para enfrentar los aranceles de EU a México de aquí al final del sexenio.

Jamieson Greer, el Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), siempre ha sido un halcón, una persona a favor de medidas para proteger a la industria doméstica, reducir déficits comerciales y contrarrestar lo que consideran trato injusto por parte de sus socios comerciales. Al terminar su servicio militar con la Fuerza Aérea en 2012, Robert Lighthizer -que fue el USTR durante la primera administración de Trump- lo contrató para trabajar en el área de comercio internacional del despacho de Skadden, Arps, Slate, Meagher & Flom, que tenía entre sus clientes a la industria acerera y a otras empresas conocidas por su oposición al régimen de libre comercio.

Cuando Lighthizer fue designado como USTR, nombró a Greer jefe de oficina (chief of staff) y lo hizo responsable de los temas relacionados con la industria acerera y fue uno de los funcionarios claves en la negociación del TMEC y en la guerra comercial de Estados Unidos contra China, desde su inicio en agosto de 2017 con la investigación en base a la sección 301 de la Ley de Expansión Comercial. Por todo esto, cuando Lighthizer rechazó el ofrecimiento de Trump para ser nuevamente el USTR, pues aspiraba al departamento del Tesoro, Greer se perfilaba como uno de los candidatos mejor calificados.

Desde su nominación como USTR, Greer viene repitiendo que la seguridad nacional debe ser el principal objetivo de la política comercial y dejar la eficiencia en segundo lugar, en tanto que el libre comercio le ha costado a Estados Unidos la pérdida de millones de empleos, la salida de su territorio de más de 70,000 empresas, el debilitamiento de la base industrial y la caída en la productividad manufacturera. La semana pasada publicó una opinión en la revista Finance & Development del Fondo Monetario Internacional donde propone que los economistas debemos ajustar nuestros modelos e incluir los aranceles como un elemento que llegó para quedarse, generando una andanada de críticas debido a que los aranceles restringen el crecimiento, producen costos innecesarios y generan diversas distorsiones al mercado.

Me llamó la atención la semana pasada las declaraciones del secretario Ebrard diciendo que es imposible regresar al régimen de libre comercio debido a que México no tiene el poder económico para plantear esta visión a Washington. Me pareció una declaración más apta para el final de la renegociación del TMEC, cuando se evalúen los resultados, y no cuando estamos iniciando este proceso. Incluso, aunque algunos la califican de realista, se puede considerar una apología de la postura del USTR y que refleja debilidad, haciendo recordar lo que dijo Mike Pompeo, secretario de Estado durante el primer periodo de Trump, cuando negoció con Ebrard el programa Quédate en México en 2018.

Lo que Ebrard no ha dicho es cómo enfrentaremos este regreso al proteccionismo, sobre todo porque el único sector de la economía mexicana que parece estar funcionando hoy en día es el exportador, donde Estados Unidos es el destino del 83% de nuestras exportaciones, el origen del 38% de las importaciones y representa 60% de nuestro comercio total, muy por encima de quienes le siguen: China (11%), Taiwán (4%) y Canadá (3%). La Unión Europea en su conjunto equivale al 7% de nuestro comercio total, donde Alemania, España, Italia y Francia concentran el 59% de nuestra relación comercial con el viejo continente.

Hay cinco acciones que Ebrard puede implementar de inmediato y desarrollar antes de que termine el sexenio: i) elaborar una política industrial identificando sectores estratégicos para su promoción, como lo hacen China, Japón y Corea del Sur desde hace casi 40 años; ii) garantizar el suministro de energía para la producción, lo que servirá como incentivo a la inversión privada; iii) hacer los cambios legislativos que ofrezcan nuevamente certeza jurídica a los inversionistas; iv) desarrollar nuevos mercados y diversificar las exportaciones, y; v) restablecer la seguridad para los productores.

El desarrollo de nuevos mercados y el restablecimiento de la seguridad son proyectos a mediano plazo que requieren de la colaboración de todo el gobierno, pero que deben iniciarse ya. Las otras son de corto plazo y son indispensables si Sheinbaum espera que despegue el Plan México. Los aranceles reflejan la intención de Estados Unidos de reducir la dependencia de otros países y la defensa a ultranza de Rocha Moya y de otros funcionarios de Morena mandan el mensaje que México no es hoy necesariamente un socio confiable.

COLUMNAS ANTERIORES

Las cartas del Congreso estadounidense
Primero de junio

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.