La Aldea

La batalla por Nuevo León

Mariana Rodríguez, esposa del actual gobernador y fallida candidata a la presidencia municipal de Monterrey en las pasadas elecciones, y Luis Donaldo Colosio Riojas reciben un 39 por ciento de las preferencias en un salomónico empate.

Las más recientes encuestas en Nuevo León para medir preferencias hacia la gubernatura del estado colocan a la cabeza a dos personajes de Movimiento Ciudadano: Mariana Rodríguez, esposa del actual gobernador y fallida candidata a la presidencia municipal de Monterrey en las pasadas elecciones, y Luis Donaldo Colosio Riojas.

Ambos aspirantes reciben un 39 por ciento de las preferencias en un salomónico empate.

Al interior de MC, con la sorprendente resurrección de Dante Delgado, que sigue activo y jalando los hilos del partido, se comenta que la intención directiva es dejar a Mariana como candidata puntera en Nuevo León, y mover a Luis Donaldo a Sonora, por el arraigo histórico de su nombre y el de su padre.

El gobernador de esa entidad, Alfonso Durazo, enfrentará, no sin presiones, la disyuntiva de apoyar la candidatura del hijo de su mentor político, o rechazar esa ambiciosa carrera para cerrar el paso a MC y favorecer a un morenista.

No parece sencilla la decisión desde el punto de vista emocional, pero en política no se admiten muchos los sentimientos. La presidenta ha sido clara y enérgica al señalar que no se admitirá ningún devaneo o confusión por parte de Durazo. Todo el apoyo debe ir hacia Morena.

Pero en Nuevo León la contienda es aún más compleja.

Como un aspirante del PRI y PAN aparece Adrián de la Garza, quien venció a Mariana en el gobierno de la capital y quien goza de buena aceptación entre los ciudadanos de la ciudad industrial.

Pero aparece por ahí, como caballo negro al que nadie presta demasiada atención, el senador Waldo Fernández, militante de Morena aunque senador por el Verde, quien ha realizado una labor callada, de bajo perfil, cultivando los apoyos y alianzas del poderoso sector empresarial.

El Grupo de los 10, los líderes de empresas regiomontanas y nacionales —algunas internacionales— de mayor peso político e industrial de la región, ha expresado en privado su respaldo y preferencia por el senador Waldo.

Insatisfechos y francamente decepcionados por la gestión del gobernador Samuel García y los múltiples señalamientos de negocios familiares, contratos al despacho de su padre y su hermano, beneficiados con cientos —algunos hablan de miles— de millones de pesos, los empresarios rechazan la idea de la continuidad en manos de Mariana.

La joven “influencer”, con un perfil destacado en redes sociales, ciertamente con una presencia estética relevante, no goza de la aprobación del sector empresarial. Afirman que no tiene la fuerza ni la capacidad para la responsabilidad.

Pero más allá de la persona, se oponen al encubrimiento que la administración saliente obtendría de forma garantizada, en caso de que Mariana se convirtiera en la sucesora de su marido.

Por su lado, el PRI, en las desesperadas manos de Alito Moreno, anda ofreciendo alianzas y respaldos en otras regiones del país, más hacia el sur y cercanos a su estado, a cambio de apoyar a un candidato tricolor para Nuevo León.

El estado del norte, la locomotora industrial de México, se convertirá en uno de los campos de batalla más competidos en las elecciones del 2027.

Para la presidenta Sheinbaum y para Morena, está claro que la estrategia es mantener a toda costa los territorios que gobiernan, enfrentando problemas en más de una entidad, pero en contraste y como compensación, hay oportunidades en otras entidades que hoy no gobiernan.

Una de ellas es Nuevo León, que Waldo Fernández puede traer a las filas de Morena para sustituir a un gobierno naranja, vistoso, mediático, pero en los hechos y en los números, poco efectivo y con rastros de conductas inapropiadas en el ejercicio de la función pública.

Sería un éxito rotundo para Morena conquistar Nuevo León, aunque aparezcan en el escenario otras derrotas como Campeche eventualmente, incluso la deteriorada Sinaloa, donde los desastres y el legado nefasto de Rubén Rocha Moya parecen que no tendrán solución.

Esto dejaría a MC sin territorio confirmado, porque al joven Colosio Riojas le cerrarían las puertas en Sonora, mientras que Mariana no alcanzaría la victoria frente a Waldo.

Falta que Morena y el Verde resuelvan la competencia interna entre Clara Luz Flores y Waldo Fernández.

Son apenas los prolegómenos del combate electoral que se avecina.

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