Fue la ‘4T’ la que encendió la mecha. Primero, Andrea Chávez con sus abusos y caprichos (característicos de la hiperjuventud), y luego el gobierno federal desacreditando el desmantelamiento de un narcolaboratorio, que le dio la vuelta al mundo. Hoy, es Chihuahua el nuevo epicentro de 2030, con la venia de la ‘4T’.
Justo en plena Semana Santa del año 2025, Andrea Chávez recibió un mensaje desde el Olimpo morenista, de “una militante con licencia” llamada Claudia Sheinbaum. Le decía a la joven y “protegida” senadora que le bajara tres rayitas, bueno, cuatro rayitas a sus unidades móviles con stickers tamaño gigante y a los cientos de espectaculares que tapizaban Chihuahua y Ciudad Juárez, a punta de millonarios gastos anticipados de campaña. Al día siguiente de los dichos de la presidenta, en Chihuahua no quedaba rastro alguno de la campaña de la senadora con licencia. El miedo no fue de “a gratis”. Pero no se dio por vencida. Siguió yendo cada fin de semana y simulando que nada había pasado. Con todo y eso, la reforma a los estatutos de Morena que afectaba actos anticipados de campaña y nepotismo llegó a las pocas semanas.
Hoy, la mom-to-be podría correr el riesgo de arrancar su maternidad asistiendo, como acusada, ante una corte en Brooklyn. Es imposible que Adán Augusto caiga sin que arrastre a Andrea. La razón: el multimillonario dispendio de una campaña orquestada desde el poder y con el dinero del “hermano” del expresidente Andrés Manuel. Dinero, multicitado, como proveniente de La Barredora.
Aplicando la carta de lealtad, Andrea aprovechó para mimetizarse en la defensa legítima de Claudia Sheinbaum en el tema de la CIA, como si la presidenta se lo hubiera pedido. Se cansó de grabar videos en los que buscaba que la gobernadora Maru Campos la volteara a ver, mencionando el tema. Hasta los de Morena se dieron cuenta de que la cercanía con la presidenta es falsa, como muchas de las cosas que dice Andrea.
Incluso su presencia es incómoda en Juárez porque insiste en hacerle sombra a Cruz Pérez, quien es visiblemente el candidato de la presidenta Sheinbaum. Lo sienta a su lado; viaja a Juárez especialmente a eventos con él, pero parece que a Andrea no le gusta respetar las instituciones (bueno, tiene razones para imitar al “hermano” de su “padre político”, quien las repudia).
Es Juárez la otra mitad de Chihuahua que no quiere a la ‘4T’. Porque mientras el IMSS no tiene medicinas, MediChihuahua da un paso al frente y cubre hasta los medicamentos de cáncer de sus pacientes, que no alcanzan a pagar con “las dádivas” del Bienestar.
A la capital industrial y manufacturera de Chihuahua le queda corto su alcalde, Cruz, porque el “superpeso” está haciendo de las suyas, erosionando la rentabilidad de las fábricas que exportan a Estados Unidos y reciben dólares que valen muy poco. Las calles llenas de baches y la falta de luminarias e inversión pública que ponen a Juárez a la altura de las necesidades de las empresas globales que ahí producen, ilustran el atraso y evidencian que Morena es sinónimo de destrucción.
Chihuahua es el epicentro de 2030 gracias a la acusación presidencial contra el operativo de la CIA. La ‘4T’ logró “hacer historia”, como les encanta presumir. Reunió a dos expresidentes de la República, Vicente Fox y Felipe Calderón, junto con una potencial candidata presidencial de la oposición, Maru Campos, la gobernadora. Y no pararon ahí: demostraron que Chihuahua abuchea a Andy y que no llenan la plaza pública sin el apoyo de sus gobernadores guindas. No alcanzó el hijo del caudillo; es más, el “Chihuahua-Gate” de Andy fue suficiente para que abandonara la “Misión Coahuila” ante el carro completo que le aplicó, seco y al hocico, el PRI de Alito Moreno. Corrió como las ratas cuando el barco se hunde. Sí, fue a cobijarse a los brazos de papi, a La Chingada.
Andrea Chávez también disfruta enfrentarse a Daniela Álvarez, actual presidenta del PAN Chihuahua y paisana juarense, quien le contesta con muchos tamaños y la pone en su lugar. Recordemos que fue Daniela quien denunció, con videos altamente virales, las unidades móviles ilegales de Andrea Chávez.
Y qué decir de la regañiza que se llevó Ariadna Montiel por organizar una marcha en tierra anti-Morena. Su primera gran tarea fue cargar a un muerto, literal. Andy, el hijo pródigo, fue el gran perdedor de este choque de trenes al interior de Morena, que le heredó Luisa Alcalde. –Inhale y exhale– Luisa nunca quiso frenar a Andrea; se la endosó a la presidenta. Y la senadora se sigue haciendo la sorda. No importa que Estados Unidos le grite a la cara que van tras ella. Porque cancelarle la visa a Adán Augusto es un “Pase VIP” para Andrea. Lucró con el dinero de La Barredora, y los americanos del gobierno de Trump todo lo escuchan y todo lo ven.
Chihuahua, otra vez Chihuahua. Adán Augusto quería que fuera su “caja grande” para financiar sus sueños presidenciales. Apostó todo y perdió. Andrea terminará de hundir a Adán, y viceversa. Porque ser la piedra en el zapato de la primera mujer presidenta de México no es la estrategia más inteligente. El discurso de soberanía es para los amigos, no para los pasados de lanza, los gandallas que hacen campaña sin pedir permiso.