La Fiesta Está Viva

Al toro, nuestro deber

Bajo el velo de la bondad y el discurso de “los pobres primero”, este país enfrenta una sociedad dividida, esto es lo más grave, además de la destrucción de instituciones, así como la mentira y el cinismo como credo político.

Arranca ahora sí el año. Pasaron los Reyes Magos; ya no hay descanso ni pretexto para enfocarnos todos en formar una mejor sociedad y un mejor país. México vive tiempos muy delicados. Gran parte de la población tiene la certeza de que estamos viviendo una transformación; de hecho, lo estamos padeciendo. Con claridad podemos ver que el rumbo no es el más alentador. Bajo el velo de la bondad y el discurso de “los pobres primero”, este país enfrenta una sociedad dividida, esto es lo más grave, además de la destrucción de instituciones, así como la mentira y el cinismo como credo político.

Para ejemplo, la señora Brugada, prohibicionista declarada y animalista de postura, hasta que sucumbió ante los intereses del terreno donde se ubicó durante años el Refugio Franciscano para perros. El bienestar animal solamente les interesa para las redes sociales y para fingir ser buenas personas. No veo al impresentable Jesús Sesma protestando con sus señoras pagadas ante el desalojo, ni a los ridículos de Animal Heroes. Los perros no venden como la tauromaquia.

Como sociedad, es urgente darnos cuenta de la falsedad de estos personajes. Ya estuvo bueno de soportar sus engaños y corruptelas.

Si bien este par de villanos de cuento, al no poder prohibir por ninguna vía la cultura de la tauromaquia —que este verano cumple 500 años en el Valle de México—, se dieron a la tarea de presentar una nueva forma de festejo, no hicieron sino manifestar su ignorancia y su complejo, así como su absoluta idiotez.

La cosa es distinta en el resto de la República. La siguiente semana sale a la luz pública un importante libro, con información rigurosa y datos reales y comprobables sobre la cantidad de festejos que se dan a lo largo y ancho de nuestro vapuleado país. Las cifras son contundentes, sorprendentes y reales. Deseo que, cuando este ejemplar llegue a manos de cada legislador en ambas cámaras federales, abran los ojos y entiendan que México es taurino.

Para la sociedad, el público y el aficionado a los toros, arrancan ya las ferias más importantes. Este jueves y viernes se llevará a cabo en Moroleón, Guanajuato, el par de corridas tradicionales de su feria en honor al Señor de Esquipulitas.

Absolutamente todo gira alrededor de estos dos festejos taurinos en la activa y pujante ciudad guanajuatense, estado insigne de nuestra libertad, que con hechos y acciones pone el ejemplo de saber convivir en una sociedad donde cabemos todos: taurinos y no taurinos, carnívoros y veganos, americanistas y chivas, siempre y cuando nos respetemos.

Tuve el honor, en 2004 y 2005, de dar esta feria al dirigir aquella empresa audaz y valiente formada por trece ganaderos y un aficionado que retó al sistema e hizo las cosas bien: Empretauro. Fue en 2004 cuando se inauguró el actual coso, techado, cómodo y seguro. Hicieron el paseíllo toreros de la talla del maestro Pablo Hermoso de Mendoza, José Luis Angelino y Alejandro Amaya con Los Encinos. El 16 Zotoluco, Jerónimo e Ignacio Garibay, con Fernando de la Mora. En 2005, el día 15, mano a mano de Zotoluco y Rafael Ortega (QEPD), con seis de José Garfias. El día 16, Eloy Cavazos, Jorge Gutiérrez y Alejandro Amaya, con seis de Arroyo Zarco. El tiempo vuela.

Han pasado más de veinte años. Hoy, el honor y la responsabilidad recaen en la empresa Feria Toro, que ofrece un par de carteles atractivos y variados, como gusta al entusiasta público moroleonense.

Ante los ataques y atropellos prohibicionistas, público y aficionados debemos manifestarnos en los tendidos, llenando las plazas. Moroleón se encuentra a treinta minutos de Morelia, donde hoy no se pueden dar toros debido a estos políticos nefastos encabezados por su impresentable gobernador. La afición debe manifestarse en la ciudad vecina.

La población de Moroleón tiene que defender su feria llenando los tendidos, disfrutando de la libertad que en otras poblaciones nos han arrebatado.

Se viene León, Guadalajara, Juriquilla y mucho más de lo que comentaré la próxima semana.

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