La Secretaría de Economía informó que entre enero y junio de 2026, la Inversión Extranjera Directa (IED) en México avanzó 2.1 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, lo que atenúa su tendencia de crecimiento.
De acuerdo con la información reportada el lunes, la IED preliminar se ubicó en 34 mil 968 millones de dólares al segundo trimestre del año, lo que significa un incremento frente a las cifras originalmente publicadas para el mismo lapso de 2025, cuando se recibieron 34 mil 265 millones de dólares.
La base de datos de Economía indica que ese flujo es el mayor monto histórico de IED con cifras preliminares para un primer semestre de año.
Este máximo histórico “reafirma la posición de México como una plataforma atractiva para la inversión”, según la dependencia.
Del monto total reportado entre enero y junio, 88.5 por ciento correspondió a reinversión de utilidades, 7.8 por ciento a nuevas inversiones de capital y el restante 3.7 por ciento a cuentas entre compañías.
Las reinversiones, que al segundo trimestre del año alcanzaron una cifra de 30 mil 957 millones de dólares y crecieron 7.1 por ciento frente al periodo comparable de 2025, son las utilidades de las empresas extranjeras con operaciones en México que permanecen en el país y no se envían al exterior.
La entrada de IED derivó prácticamente de la reinversión de utilidades, por lo que México no logra materializar más nuevas inversiones de empresas con participación extranjera. Hay muy poca inversión fresca, pues.
Durante el semestre reportado, se captaron nuevas inversiones por un monto de 2 mil 726 millones de dólares, esto es, 13.4 por ciento menos que en 2025, cuando se recibieron 3 mil 149 millones de dólares.
Además, hubo una inversión de mil 285 millones de dólares por concepto de cuentas entre compañías, que se refiere a préstamos, cobros y pagos entre empresas mexicanas y extranjeras del mismo grupo corporativo.
Un año antes ingresó una inversión por ese mismo concepto de dos mil 202 millones de dólares.
Economía destacó el crecimiento de la IED observado en los últimos cinco años, pues entre el primer semestre de 2021 y el mismo periodo de 2026, el flujo prácticamente se duplicó con un incremento de 89.7 por ciento.
“Estos resultados se sustentan en la solidez de los fundamentos macroeconómicos e institucionales, así como en las directrices del Plan México”, enfatizó la dependencia.
México se mantiene como uno de los principales destinos de IED, a pesar de la incertidumbre sobre el futuro de la relación comercial entre nuestro país, Estados Unidos y Canadá en el T-MEC.
La economía mexicana sigue sin verse afectada por la imposición de los aranceles estadounidenses, que tampoco han tenido un impacto negativo en la inversión extranjera.
México conserva una posición más favorable que sus competidores globales para exportar sus productos a Estados Unidos, gracias al trato preferencial otorgado por la administración Trump al comercio vía T-MEC, si cumple con las reglas de origen.
El país está pagando un arancel efectivo promedio de 3.4 por ciento sólo en los bienes que se envían a Estados Unidos y no cumplen con las reglas de origen, que representan 15 por ciento del total exportado.
La IED del primer semestre se concentró principalmente en la industria manufacturera, que atrajo el 38.6 por ciento del monto total de inversión.
Destacó en su interior el incremento de la inversión en la fabricación de equipo de computación, comunicación y componentes electrónicos. Coincide con que, entre enero y junio, el principal producto de exportación mexicano fueron las máquinas para el procesamiento de datos.
Por país de origen, Estados Unidos se mantiene como la principal fuente de inversiones, concentrando el 48.2 por ciento del total, seguido de España con 14.2 por ciento y Canadá con 5.0 por ciento.
Puntualmente, la zona de América del Norte, con Estados Unidos y Canadá, que son los socios de México en el T-MEC, aportó más de la mitad del total, reflejando la profunda integración de las cadenas de suministro regionales.
Según un reporte de Moody’s Ratings, ese es uno de los factores que respaldan el acceso comercial preferencial al mercado estadounidense, así como las desgravaciones arancelarias previas para los productos que cumplen con el T-MEC y los avances en las negociaciones bilaterales entre Estados Unidos y México, aunque algunos aranceles persistirán.
El riesgo es que, si la incertidumbre comercial y arancelaria se mantiene, las nuevas inversiones de capital en México podrían moderarse aún más.