Un peso fuerte dependerá de que sigan entrando dólares, pero también de que México ponga de su parte: garantizar la certeza jurídica, mejorar la seguridad y ofrecer certidumbre.
El ingreso de divisas ascendió a 2 mil 40 mdd en el segundo mes del año, de los cuales el 95.5% correspondieron a turistas de internación, según el Inegi.