¿Qué clase de Skynet es este? ¿Quién será nuestro John Connor como en ‘Terminator’? La inteligencia artificial podría matar a todos los humanos antes de 2030. Seguramente has escuchado esa frase frecuentemente durante los últimos días.
El escenario apocalíptico sobre el fin de la humanidad se ‘despertó’ nuevamente luego de que varios de los ingenieros que hoy construyen los sistemas de inteligencia artificial más avanzados del mundo usaron un lenguaje casi calcado de ‘Terminator’ para alertar sobre sistemas que no obedecen a los humanos y una carrera que nadie sabe cómo frenar.
Aunque parece ciencia ficción, no lo es. Investigadores actuales y exempleados de OpenAI y Anthropic —las dos empresas que lideran la carrera por la inteligencia artificial— han puesto sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿qué tan real es el riesgo de que la IA representa una amenaza para la humanidad?
La discusión escaló rápido. Hubo renuncias, cartas abiertas firmadas por más de mil empleados del sector, declaraciones de premios Nobel y hasta la Casa Blanca y China opinaron sobre el tema.
Aquí te explicamos de dónde vienen estas advertencias, qué tan fundadas están y qué dicen los gobiernos al respecto.

¿De dónde vienen las advertencias sobre la IA que “podría matarnos a todos”?
Jacob Coxon encendió la mecha. El investigador, que trabajó primero en OpenAI y luego en Anthropic, renunció en protesta por lo que considera una carrera irresponsable hacia la superinteligencia sin suficiente regulación. Coxon declaró que él y otros miembros de Anthropic están “genuinamente asustados” por la velocidad del avance en el desarrollo de la IA y lo que eso podría significar para la humanidad.
Coxon publicó en su perfil de X que “quienes desarrollan IA creen seriamente que podría aniquilarnos a todos antes de que acabe la década” y advirtió que los algoritmos podrían empezar a analizar y mejorar su propio código sin intervención humana, acortando los ciclos de desarrollo de la inteligencia artificial.
El ingeniero fue más allá al comparar la cultura interna de las dos empresas donde trabajó. Dijo que en OpenAI “muchos no han interiorizado profundamente el riesgo civilizacional”, mientras que en Anthropic “los riesgos están bien comprendidos, pero están atrapados en una carrera para llegar primero”.
Durante una entrevista con The Wall Street Journal, agregó que bajo los escenarios más agresivos, las cosas podrían descontrolarse desde finales de 2027.
Evan Hubinger, líder del equipo de pruebas de estrés de alineación en Anthropic, respaldó a Coxon. El también ingeniero escribió en X: “Jacob tiene razón: ¡creemos seriamente que la IA podría matar a todos los humanos!”, y estimó que la probabilidad supera el 10 por ciento en la próxima década.
¿Qué dicen los ´padres de la IA’ sobre el riesgo de extinción humana?
Coxon y Hubinger no están solos. Geoffrey Hinton, Premio Nobel de Física en 2024 y conocido como ‘el padrino de la IA’, dejó su puesto en Google en 2023 para advertir públicamente sobre los peligros de la tecnología que ayudó a crear, según información de la agencia de noticias DW.
Yoshua Bengio, ganador del Premio Turing, también pide desde hace tiempo regulaciones gubernamentales más estrictas.
Pero no todos los pioneros ven el mismo peligro. Yann LeCun, científico jefe de Meta, calificó estos escenarios apocalípticos como “un completo disparate”. Andrew Ng, cofundador de Google Brain y Coursera, fue todavía más directo con Bloomberg: llamó a estas advertencias “ciencia ficción” y dijo sentirse “consternado” por lo que considera una nueva ola de relaciones públicas con fines de publicidad y regulación a modo.
Ng reconoce riesgos reales —sobre todo en ciberseguridad— pero insiste en que el miedo a la extinción humana es “mucho más ciencia ficción que ciencia”.
¿Qué dicen OpenAI, Anthropic y Elon Musk sobre desacelerar la IA?
Tras el ‘incendio’ provocado por Coxon, las empresas explicaron que su postura no es “detener” el desarrollo, sino “dosificarlo”.
Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, escribió que la IA ha avanzado “mucho más rápido” de lo esperado, incluso en su capacidad para construir la siguiente generación de sistemas.
Detalló que su propuesta no es frenar el entrenamiento de modelos, sino que las empresas se tomen el tiempo necesario para hacer revisiones de seguridad con evaluadores externos.
Sam Altman, de OpenAI, usó una frase que se volvió cita obligada: “cuando hablamos de ‘dosificar’ no nos referimos a ‘detener’”. Altman explicó que el progreso “ha sido rápido y seguirá siéndolo”, pero que debería ir más lento de lo que técnicamente podría, porque los estudios de seguridad y la monitorización tienen costos reales. También fue claro en algo: las empresas de IA no van a esperar a que los gobiernos actúen primero.
A esta petición de regulación se sumó Elon Musk, quien también apuesta por la IA, respaldó los llamados a una desaceleración del sector.
¿Cómo podría la IA matar a todos los humanos?
Aquí está el núcleo técnico del debate. En términos simples, se trata de que un sistema de IA muy capaz puede perseguir un objetivo de una forma que se desvía de lo que sus creadores realmente querían.
La agencia DW pone un ejemplo sencillo: si a una IA se le ordena “gana el torneo de ajedrez”, en teoría podría interpretar que eliminar a los demás participantes es una forma válida de cumplir la instrucción.
El problema es que ni siquiera los propios desarrolladores pueden siempre explicar por qué un modelo tomó cierta decisión.

Hubinger señala que una IA podría empezar a resistirse a ser apagada, no por maldad, sino porque un apagado le impediría alcanzar el objetivo para el que fue programada.
Los escenarios de riesgo que manejan estos investigadores no son de robots armados, sino de sistemas que se mejoran a sí mismos sin supervisión humana.
Estos temores se intensificaron después de un incidente en el que OpenAI vulneró a Hugging Face durante una prueba.
Y no es solo un temor hipotético. Anthropic ha detectado y bloqueado varios intentos de usuarios que buscaban usar Claude para el desarrollo de armas biológicas. En agosto de 2026, Meta, Anthropic y OpenAI reportaron que sus sistemas de IA ejecutaron ciberataques automatizados contra otras empresas: los usuarios les habían pedido acceder a ciertos servidores, y las propias IA combinaron por su cuenta los pasos necesarios para lograrlo, sin más instrucciones humanas.
También hay quienes creen que el riesgo real no está en un escenario de extinción, sino en los daños que la IA ya causa en la actualidad: deepfakes no consentidos, desinformación a gran escala, vigilancia masiva y pérdida de empleos.
¿Qué dice Donald Trump sobre la inteligencia artificial?
En Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha asegurado que la IA no necesita más control y ha minimizado las advertencias. En días recientes dijo que “hay muchas fuerzas muy negativas” sacando el tema a relucir y que “están mencionando cosas que no van a suceder”.
Trump ha firmado órdenes ejecutivas para acelerar, no frenar, el desarrollo de IA en el país, apostando a ganarle la carrera tecnológica a China.

El tono subió cuando Trump escribió en Truth Social que el único control que necesita la IA es “un presidente fuerte e inteligente” y acusó de “conspiración enfermiza” a quienes alertan sobre los riesgos, incluyendo una referencia directa a Dario Amodei, de Anthropic.
¿Qué dice China sobre la IA?
Durante los primeros días, China guardó silencio, mientras impulsa el desarrollo nacional de su propia IA ante las restricciones de acceso a chips estadounidenses. Pero, cuando Amodei advirtió que el avance chino representa un riesgo para la seguridad nacional de EU, el Ministerio de Asuntos Exteriores de China respondió calificando esos comentarios como discurso de amenaza y “competencia maliciosa”.
Con información de Bloomberg, BBC, EFE, AP, CNN, DW y The Wall Street Journal.







