Ayer comentaba en este espacio los enormes retos que enfrenta Monclova para recuperarse tras el colapso de AHMSA y la urgencia de que lleguen nuevas inversiones capaces de devolverle dinamismo económico a la región. Todo indica que ese proceso podría comenzar antes de lo previsto.

No será, por ahora, con la reactivación de la siderúrgica, pero sí con proyectos alternos que pueden aliviar parte de la presión económica que vive el estado y abrir una nueva ruta de crecimiento.
Sin embargo, mientras nuevos inversionistas analizan su futuro, comienzan a consolidarse iniciativas que podrían convertir al norte de Coahuila en un nuevo polo logístico e industrial, con beneficios que terminarían alcanzando a buena parte de la entidad.
Uno de esos proyectos fue presentado en marzo por Jorge Mendoza Sánchez, director general de Banobras, dentro del Plan México. Más allá de la construcción de un nuevo puente internacional en Piedras Negras, lo verdaderamente relevante es el modelo con el que se desarrollará la obra, muy distinto a las concesiones tradicionales.
Quienes han seguido de cerca el proceso explican que la empresa concesionaria tendrá mayoría accionaria del Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Hacienda y el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), mientras que el inversionista privado aportará la totalidad de los recursos para construir la infraestructura y recuperará su inversión mediante el cobro de cuotas, sin garantías extraordinarias del gobierno y sin generar deuda pública adicional. Es un esquema novedoso que busca acelerar proyectos estratégicos sin presionar las finanzas públicas y manteniendo el control gubernamental sobre los activos.
Si los tiempos previstos se cumplen, el primer gran beneficiado será Coahuila. La inversión supera los cinco mil millones de pesos y contempla un libramiento carretero y un puente internacional exclusivo para carga en Piedras Negras. No se trata únicamente de una obra vial. Es una apuesta para transformar la logística fronteriza.
Hoy esa ciudad enfrenta una limitación evidente. Sus dos cruces internacionales atraviesan la mancha urbana: uno atiende principalmente vehículos ligeros y el otro mezcla transporte de carga con automóviles particulares. Esa configuración limita la capacidad operativa y frena el crecimiento del intercambio comercial.
Mientras ciudades como Laredo lograron expandirse con infraestructura especializada, Piedras Negras prácticamente llegó a su límite. El nuevo libramiento permitirá sacar el transporte pesado del centro de la ciudad.
Durante la construcción se estima la generación de alrededor de dos mil empleos directos e indirectos, pero el verdadero impacto llegará después. Piedras Negras podrá consolidarse como una alternativa para el comercio hacia la costa oeste de Estados Unidos, complementando la capacidad de Laredo y fortaleciendo la competitividad de toda la frontera norte.
Los proyectos ejecutivos avanzan junto con los permisos en México y Estados Unidos. Las conversaciones comenzaron apenas en octubre pasado, un plazo relativamente corto para una iniciativa de esta magnitud, y la participación de la iniciativa privada ya está prácticamente definida y su puesta en marcha, tentativamente en noviembre.
¿Resolverá esto la crisis de AHMSA? No. Pero sí puede convertirse en parte de la solución. La infraestructura no sustituye una industria, pero sí crea las condiciones para que lleguen otras. Más inversión significa mayor demanda de vivienda, servicios, comercio y empleos permanentes. Ese dinamismo puede irradiar hacia Monclova, donde existe mano de obra calificada y una larga tradición industrial.
Durante décadas, Coahuila apostó gran parte de su futuro a una sola empresa. Hoy la apuesta parece distinta: diversificar, invertir en conectividad y aprovechar la ubicación estratégica del estado. El libramiento de Piedras Negras no reemplazará a AHMSA, pero puede ser el primer paso para construir una economía más sólida, menos dependiente y con mejores oportunidades para toda la región.
Impuestos hasta después de la vida

Las declaraciones de la ministra Lenia Batres sobre la posibilidad de gravar las herencias reflejan un preocupante desconocimiento de la carga fiscal que ya soportan millones de mexicanos. Un trabajador formal destina, entre ISR, IVA, IEPS y contribuciones locales, cerca de una tercera parte de sus ingresos al pago de impuestos, incluso antes de decidir en qué gastar o ahorrar.
Pocos recuerdan que el ahorro tampoco está exento. Los rendimientos financieros pagan ISR mediante retenciones, de modo que el patrimonio se forma con recursos que ya tributaron en varias ocasiones; la sola propuesta de plantear un nuevo gravamen a las herencias de manera general, dejó ver una vez más no sólo el desconocimiento, sino otra señal de incertidumbre para quienes durante años construyeron un patrimonio.
Pero igual de preocupante es que una ministra de la Suprema Corte entre al debate sobre la creación de impuestos. En un Estado constitucional existe división de poderes: las contribuciones las discuten y aprueban el Congreso, generalmente a propuesta del Ejecutivo. El Poder Judicial está para interpretar y garantizar la Constitución, no para abrir la discusión de la política fiscal. Cuando esa frontera se desdibuja, también lo hace el equilibrio institucional. En Palacio Nacional se deslindaron del tema, pero ¿será suficiente?
México debe apurarse

La reflexión de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP), que preside David O’Donnell, es oportuna. Si Washington cambia el tono de la negociación, México no puede controlar esa decisión, pero sí acelerar la infraestructura, fortalecer las cadenas de suministro y ofrecer mayor certidumbre a quienes buscan invertir.
La peor consecuencia de un entorno incierto no es la cancelación de proyectos, sino que las inversiones se pospongan, el capital se encarezca y se pierda competitividad frente a otros destinos.
México mantiene ventajas difíciles de igualar: ubicación estratégica, capacidad manufacturera y una sólida integración regional.
Sin embargo, esas fortalezas no bastan por sí solas. Hoy, la diferencia estará en la capacidad de ejecutar, construir parques industriales listos, conectar proveedores nacionales y convertir el llamado nearshoring en crecimiento real. En tiempos de incertidumbre, la mejor política económica sigue siendo hacer la tarea pendiente.
NU, a un paso de su siguiente gran anuncio

David Vélez fundador de Nubank llegó a México en un momento clave. Más allá de reuniones y anuncios, la visita también coincidió con una noticia esperada: la autorización de Nu para el arranque para operar como banco.
Todo apunta a que el anuncio oficial se realizará en breve, consolidando el siguiente paso de la estrategia de crecimiento de la institución. Hasta ayer solo tenía la autorización de la licencia bancaria y este viernes, todo indica, obtendrá la autorización que le faltaba para el arranque de operaciones como banco. Con ello, la competencia en el sector financiero mexicano crece.
Por lo pronto, la moneda está en el aire.