Leon Opalin

Los espacios de trabajo en oficinas en la pospandemia

Entre el teletrabajo o el regreso a las oficinas, la nueva normalidad obliga a las empresas a proporcionar espacios de trabajo seguros e impulsar nuevas maneras de colaborar.

En el boletín quincenal News del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) del 29 de noviembre pasado (034) titulado Esquemas Híbridos de Colaboración se analiza la tendencia para las empresas ante el regreso a los espacios físicos. Se menciona que tras la pandemia por COVID-19 distintas empresas se vieron en la necesidad de trasladarse a un módulo remoto y, pese a que se ha logrado un considerable avance en cuanto a la vacunación, y se han buscado alternativas para regresar a una nueva normalidad, es un hecho que muchas de las actividades laborales continuarán vía remota, lo que abre paso a los esquemas híbridos de colaboración. Sin embargo, solo dos de cada 10 empresas estaban listas para ello al iniciar la pandemia, lo que implicó un gran desafío para las mismas.

De acuerdo a la revista Forbes, ocho de cada diez empresas a nivel mundial están promoviendo la flexibilidad laboral e invirtiendo menos en espacio inmobiliario, por lo que se estima que al elegir la modalidad de trabajo 80 por ciento de los empleados se incline por el modelo hibrido, mismo que en los últimos 18 meses se ha convertido en una tendencia por su flexibilidad de horarios y estancia no definida. En este sentido, este modelo es una realidad en México. Cada vez menos empresas tienen una oficina para 100 por ciento de su equipo y cada vez más son los colaboradores que alternan su tiempo entre la oficina y otro espacio de trabajo, hecho que ayuda al personal a motivarlos y sobre todo al equilibrio de la vida personal y profesional.

Esta tendencia se ha definido como la Oficina 2.0 y se caracteriza por priorizar las necesidades y preferencias de los empleados, es decir, ser un lugar a donde las personas quieran ir a trabajar, considerando sistemas de control y monitoreo, bioseguridad y gestión de trabajo remoto. Este esquema implica, entre otros aspectos:

  • Mayor dependencia de la red inalámbrica (Wi-Fi y celular).
  • La adaptación de diseños flexibles de la red y el uso de estrategias robustas de IT hibrida.
  • Preferencia por audio y video como medios de comunicación formal.
  • Control de accesos, elevadores y expendedoras de bajo o nulo contacto.
  • Aumento del enfoque en los edificios inteligentes.
  • Uso de catalizadores para computación en el borde.
  • Adopción de tecnologías de programación para reuniones y conferencias.
  • Herramientas de tecnología y espacios de colaboración mejorados.

Ante las restricciones generadas por la pandemia, el teletrabajo se convirtió en la mejor opción y ampliar la capacidad de procesamiento en sus centros de datos y el ancho de la banda requerido para conectar a todos sus colaboradores. En este sentido, en un análisis en más de 80 empresas trabajando en 120 localidades en la Ciudad de México y Guadalajara se encontró patrones sobre el trabajo hibrido, a saber:

Las empresas están contratando oficinas para un rango de 25 a 50.0 por ciento de su equipo de trabajo.

La estadía es de entre 8 y 12 meses promedio, en una misma locación antes de que su equipo crezca y se mueva a una nueva locación.

La flexibilidad que necesitan no es solo en los contratos, sino en el uso de áreas comunes y en la alternancia de los miembros del equipo que pueden utilizar el espacio.

En el estudio The Next Great Disruption Is Hybrid Work – Are We Ready? de Microsoft se indica que los empleados quieren lo mejor de ambos mundos: más de 70 por ciento desean que continúen las opciones flexibles de trabajo remoto, mientras que más de 65 por ciento anhelan más tiempo en persona con sus equipos. Para prepararse, 66 por ciento de los tomadores de decisiones empresarios les están considerando rediseñar los espacios físicos para adaptarse mejor a los entornos de trabajo hibrido.

Los datos para México indican que 81 por ciento de los trabajadores quiere que se mantengan las opciones de trabajo remoto flexible, 75 por ciento quiere tener tiempo con su equipo después de la pandemia y es más probable que 68 por ciento de los líderes de negocio planee rediseñar el espacio de oficina para trabajo hibrido. Además, 46 por ciento de los trabajadores aseguran que probablemente se muden a una nueva ubicación durante el próximo año ya que ahora pueden trabajar de manera remota.

Estamos ante una nueva normalidad que obliga a las empresas a proporcionar espacios de trabajo seguros, abiertos y respaldados con la última tecnología, impulsando nuevas maneras de colaborar, más productivas y eficientes, pero sobre todo, que garanticen la seguridad biológica de los ocupantes.


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