Estados Unidos sancionó al presidente cubano Miguel Díaz-Canel y a miembros de su familia, aumentando aún más la presión sobre la isla caribeña gobernada por los comunistas.
Según las nuevas directrices publicadas este jueves, las fuerzas armadas cubanas y su red de vigilancia interna, conocida como los Comités de Defensa de la Revolución, también fueron añadidas a la lista negra del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
Desde principios de año, la administración Trump ha intensificado la presión sobre La Habana, interrumpiendo prácticamente todas las importaciones de combustible y amenazando con sanciones a los ciudadanos y entidades extranjeras que hacen negocios allí.
A principios de esta semana, Visa, Mastercard y tres cadenas hoteleras anunciaron que rompían sus vínculos con la isla ante las amenazas de represalias estadounidenses.
¿Qué otros cubanos están en la lista negra del Tesoro de EU?
También se añadieron a la lista Alejandro Castro Espín, hijo del expresidente Raúl Castro, quien en su momento lideró las negociaciones con Estados Unidos, y el hijo de Castro Espín, Raúl Alejandro Castro Calis.
Al preguntársele si las sanciones del jueves estaban diseñadas para acelerar el colapso de la isla, el presidente Donald Trump dijo que Cuba ya se había “derrumbado en cierto modo” y que él “manejaría” la situación después de concluir la guerra en Irán.
“Me gusta hacer una cosa a la vez, y nos ocuparemos de la República Islámica de Irán”, dijo a los periodistas en el Despacho Oval. “Y tan pronto como terminemos, de regreso, haremos una breve parada. Nos encargaremos de ello. Queremos ayudarlos”.
Díaz-Canel ya estaba sujeto a restricciones de visado en Estados Unidos, pero la inclusión en la lista negra del Departamento del Tesoro supone una escalada.
Las sanciones anunciadas el jueves parecen estar dirigidas a Díaz-Canel y su círculo íntimo. Su esposa, Lis Cuesta Peraza, y su hijastro Manuel Anido Cuesta, abogado y asesor gubernamental, también fueron sancionados.
Si bien las conversaciones entre Estados Unidos y Cuba han continuado, el asediado gobierno de Díaz-Canel se ha mantenido desafiante, insistiendo en que Estados Unidos no puede obligarlo a cambiar su sistema político o económico.
Pero Trump sugirió en sus últimas declaraciones que Estados Unidos tiene otros planes.
“Vamos a tratar bien a Cuba y vamos a permitir que nuestra gente regrese e invierta en Cuba si así lo desean”, dijo. “Tenemos muy buenos planes para Cuba”.







